Volcán de chocolate

El chocolate es un alimento que gusta tanto a pequeños como a mayores, con el que puedes hacer cientos de postres y recetas diferentes pero aquí os vamos a explicar cómo hacer paso a paso un volcán de chocolate. Un plato creado por grandes chefs y al alcance de los más cocinillas.

Ingredientes:

170 gramos de mantequilla.

1 tableta de chocolate negro.

70 gramos de harina de repostería.

5 huevos.

140 gramos de azúcar.

¡Mucha ilusión!

Preparación del volcán de chocolate:

Lo primero que tenemos que hacer es poner todos los ingredientes con las medidas citadas encima de la mesa para tener todo más a mano. También, debemos  buscar moldes para introducir la mezcla que ahora haremos.

Seguidamente de sacar todo el material e ingredientes, encendemos el horno y lo dejamos a 200ºC-220ºC . Mientras calienta podemos ir haciendo el volcán de chocolate, que como verás ahora, es muy sencillo.

Primero derretiremos la mantequilla en el microondas. Por otro lado, mezclamos los huevos con el azúcar con unas barrillas, bien pueden ser con batidora (usando el complemento de las barrillas) o manual. Esto le va a aportar cremosidad a la mezcla. Nos tiene que quedar un mejunje naranja clarito y el azúcar tiene que estar totalmente integrada con los huevos.

Ponemos una cazuela al fuego con agua hasta la mitad. Mientras coge temperatura partimos nuestra tableta de chocolate en trocitos y ponemos todo en un bol junto con la mantequilla derretida y lo colocamos encima de la cazuela. La mantequilla dará un toque brillante al chocolate. Aunque se puede derretir el chocolate en el microondas, siempre es más recomendable al baño María, ya que así prevenimos que se nos queme el chocolate.

Una vez tenemos derretido el chocolate lo mezclamos con los huevos. Tiene que quedar una mezcla homogénea.

Una vez tenemos todos los elementos líquidos mezclados, procedemos con el elemento sólido que en este caso es la harina. Siempre es recomendable tamizar la harina para que nos quede una textura más suave en nuestro volcán. Para ello, no es necesario ningún tamizador ni instrumento especial, simplemente con un colador de tamaño mediano o grande podremos llevar a cabo este paso. Mezclamos bien hasta conseguir una masa semilíquida.

Engrasamos los moldes con aceite o con mantequilla derretida para evitar que al desmoldar nuestros volcanes se nos peguen y se rompan.

El último paso que tenemos que hacer es repartir la mezcla en los moldes y al horno durante 15 minutos.

Lo más importante de esta receta es que el centro de nuestros bizcochitos no se cocine, para que así cuando procedamos a degustarlos, al cortarlo se desborde el chocolate haciendo honor al nombre de esta receta.